Debido a esto, Daniel fue capaz de discernir los tiempos, por que él conoció el corazón de Dios. "Yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías" (Daniel 9:2).
¿Cómo llegó Daniel a esta senda de quebrantamiento, conocimiento y discernimiento? Esto comenzó con su estudio de la Palabra de Dios. Daniel permitió que las Escrituras se apoderaran de él completamente. Y él las mencionaba seguido y extensivamente, por que él las había escondido en su corazón: "Conforme está escrito en la ley…" (Daniel 9:13). En el capítulo 10, a este devoto profeta le fue dada una visión de Cristo, "Y alcé mis ojos…y he aquí un varón vestido de lino, y ceñido sus lomos de oro de Ufaz…y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego…y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud" (10:5-6). Yo le animo a usted, proponga en su corazón desde hoy día buscar a Dios con toda diligencia y determinación.